martes, 19 de noviembre de 2013

Santander (Colombia)

Santander es uno de los 32 departamentos4 de Colombia, está localizada en la zona nororiental del país en la región Andina y es la sexta división político-administrativa en aglomeración de personas y la cuarta economía nacional por su PIB.5 Su capital Bucaramanga es la octava ciudad en población y la quinta zona metropolitana más poblada del país.6
Limita al norte con los departamentos de Norte de Santander, Cesar y Bolívar, al occidente con Antioquia, al sur con Boyacá y al oriente con Boyacá y Norte de Santander.
El nombre oficial es Departamento de Santander y recibe su nombre en honor al héroe de la independencia de la Nueva Granada Francisco de Paula Santander.
Santander se ubica en el sector nororiental de los Andes colombianos. Está conformado por 87 municipios, 2 corregimientos, 477 inspecciones de policía.7 Estos entes territoriales se agrupan en seis provincias reorganizadas en ocho núcleos de desarrollo provincial denominados así: Área Metropolitana con su capital en Bucaramanga, Comunero con su capital en El Socorro, García Rovira con su capital en Málaga, Guanentá con su capital en San Gil, Mares con su capital en Barrancabermeja, Soto Norte con su capital en Matanza y Vélez con su capital en Vélez.

Historia

Posiblemente una de las regiones de Colombia con mayor riqueza histórica es el Departamento de Santander. Cuando llegaron los conquistadores españoles la región estaba habitada por varios pueblos, destacando entre ellos el Guane. El municipio más antiguo de Santander es Chipatá, el cual fue fundado en 1537 por Gonzalo Jiménez de Quesada de donde partió y un año después fundó a Bogotá, capital de Colombia. En Chipatá se oficializó la primera misa de toda la altiplanicie colombiana. Después los españoles se fundieron en una nueva raza con los escasos sobrevivientes del pueblo Guane exterminado por la viruela y con el paso de los años fueron protagonistas de la Revolución de los Comuneros, origen de la independencia nacional del dominio español.
Con la república vinieron las luchas intestinas colombianas en donde los santandereanos siempre estuvieron presentes.
La industria y el comercio ha florecido por épocas y durante el siglo XIX, atraídos por la naciente explotacíon de la quina y la minería del oro, llegaron infinidad de alemanes, italianos, españoles, franceses, ingleses y judíos que contribuyeron a formar la raza y las costumbres del santandereano.8
El presidente Mariano Ospina Rodríguez sancionó, el 13 de mayo de 1857, la ley aprobada en el Congreso de la Nueva Granada para crear el Estado federal de Santander con el territorio jurisdiccional que hasta entonces habían tenido las provincias de Pamplona y Socorro. El 15 de junio siguiente sancionó otra ley que creó otros cinco estados federales. Fue entonces cuando se agregaron al territorio del Estado Soberano de Santander los territorios del cantón de Vélez y los distritos de Ocaña. Con estas dos leyes comenzó la existencia de Santander como una de las entidades político-administrativas singulares de la nación colombiana. En 1862 se convirtió en estado soberano y en 1886 en departamento, condición que hasta hoy conserva. Su primera capital fue Bucaramanga, por disposición de la Asamblea constituyente reunida en 1857, pero en 1862 otra asamblea trasladó la capital a Socorro. Sin embargo, desde 1886 Bucaramanga se convirtió de nuevo en la capital del Departamento de Santander.
Desde el 20 de julio de 1910, las provincias de Pamplona, Cúcuta y Ocaña integraron el Departamento de Norte de Santander, cuya capital esCúcuta, de tal modo que el actual Departamento de Santander conserva apenas las antiguas jurisdicciones provinciales de Vélez, Comuneros, Guanentá, García Rovira y Soto. La provincia de Barrancabermeja (Mares) se conformó en el último cuarto del siglo XX, después de que la industria petrolera desarrolló el Magdalena Medio santandereano. Al comenzar el siglo XXI, los distritos de los ríos Opón y Carare se han desarrollado y reclaman su condición provincial, la cual no es posible otorgar pero que en un modelo legal pero innovador de organización territorial implementado por el ex-gobernador Hugo Aguilar Naranjo, recibió el carácter de Núcleo de Desarrollo Provincial.
Las provincias son una reliquia identitaria sin existencia político-administrativa real, pues no existen funcionarios provinciales como en el siglo XIX (prefectos, gobernadores, cámaras provinciales), pero la Constitución de 1991 abrió la posibilidad de restaurarlas como entes de planeación regional y concertación de los municipios.
Santander ha tenido en su historia 33 presidentes del Estado y 65 gobernadores titulares, los 6 últimos por elección popular. Ver Gobernadores de Santander. De igual manera, en territorio santandereano han nacido cuatro ciudadanos que ocuparon la presidencia del país, como fueron el general Custodio García Rovira en 1814, el coronel Manuel Serrano Uribe en 1816, Aquileo Parra Gómez entre 1868 y 1870 y Ramón González Valencia entre el 3 de agosto de 1909 hasta el 7 de agosto de 1910. Entre otros ciudadanos ilustres cabe destacar Segundo Agelvis, Mario Hernández Prada, Carlos Gómez Castro, Martín Quintero, Oscar Rodríguez Naranjo y Pacheco de Suratá.

Política

La rebelión de los Comuneros[editar · editar código]

El 16 de marzo de 1781 en el Socorro (Santander) una turba enfurecida se levantó contra los abusos y oprobios de la dominación colonial. Manuela Beltrán, mujer humilde y aguerrida, arrancó e hizo añicos el edicto que anunciaba los nuevos impuestos de la corona española alentando a la muchedumbre: ¡Viva el rey, muera el mal gobierno!. Con ese acto iniciaba la revuelta más fuerte y generalizada contra el dominio español en la Nueva Granada, no superada en brazos siquiera por la guerra de independencia.
La rebelión de los comuneros, encabezada por José Antonio Galán, caudillo de origen popular y piel oscura, y del socorrano Manuel Ortiz Manosalvas, ambos próceres decapitados, fue parte de la oleada de luchas anticoloniales que recorrieron América a finales del siglo XVIII, como la insurrección andina de Túpac Amaru, la independencia de Norteamérica y la revolución Haitiana.
Para la historia de las luchas populares en Colombia, la revolución de los comuneros deja muchas lecciones que debemos aprender: la importancia de un programa revolucionario, el papel de una dirección radical y la necesidad de conservar independencia en la lucha.
La revolución de los comuneros aunque fue ahogada en sangre, tuvo destellos muy avanzados en su tiempo: repartir la tierra entre los indígenas y campesinos, liberar los negros esclavizados y extirpar el dominio español, sólo la última de estas tareas fue realizada por la “gesta” independentista de 1810 – 1819. En ese punto la revolución de los comuneros se diferencia del resto de insurrecciones andinas de su época e incluso del proceso de tres décadas más tarde: tomó en cuenta a los tres actores sociales más importantes de la vida colonial: indígenas, esclavizados y campesinos criollos pobres.
Un líder revolucionario
La revuelta hizo coincidir – en la lucha contra los impuestos – a dos sectores que tradicionalmente eran antagónicos dentro de la vida colonial: las clases populares y la aristocracia criolla de terratenientes y comerciantes. Los amos criollos usualmente se aprovechaban del descontento popular para capitalizarlo a su favor y presionar a la corona española, usando a los desposeídos como carne de cañón para luchar a favor de los intereses de los poderosos.
Las tendencias de la rebelión eran variadas, y algunos de sus “comandantes” – criollos notables y acaudalados – declararon más adelante haber sido “obligados” por el pueblo a ponerse al frente de la insurrección. Todas las clases sociales y sectores esperaban sacar beneficio de la revuelta; con lo que no contaban los gamonales y terratenientes era con que los pobres lograran hacerse a la cabeza del movimiento y tomaran el rumbo en sus manos. Como anota Indalecio Lievano Aguirre:
“las multitudes comuneras presionaban a sus jefes para que organizaran seriamente la sublevación y de la entraña del pueblo brotó el grito decisivo: ¡A Santafé! Fue ésta la consigna que espontáneamente se dio el pueblo en momentos en que sus jefes, representantes de la oligarquía criolla, sólo pensaban en servirse del temor que podían ocasionar a las autoridades los sucesos del Socorro, para conseguir ventajas personales y dirimir sus litigios con los peninsulares [españoles].”
En esta ocasión el descontento de la masa parecía no tener límites y rápidamente comenzó a desbordarse y “salir de control”. Lo más peligroso, tanto para los criollos como para los españoles, fue la aparición de una figura que desbordó el movimiento y no aceptó la voluntad de los criollos ricos: el “pardo” José Antonio Galán, un hombre instruido pero de origen humilde que tenía claros los intereses de las clases populares y que estuvo dispuesto a defenderlos hasta el final; el mejor ejemplo de ello fue su inspiradora y radical consigna: “¡Unión de los oprimidos contra los opresores!”
La lucha interna entre los sublevados no se hizo esperar, y los ricos notables de la región aprovecharon el primer momento que tuvieron para renegar de la rebelión y negociar con los españoles. La corona, que no tenía ni la mitad de combatientes de los que tenían los comuneros y temía que los sublevados de la provincia del Socorro entraran en contacto con los indígenas de los Andes que también se habían rebelado, aceptó la negociación en las llamadas “capitulaciones de Zipaquirá”. Se vio obligada a negociar, a engañar al pueblo porque de lo contrario la autoridad española podía ser fácilmente aplastada militarmente. Sin embargo y a pesar de las “capitulaciones” la revolución se abría paso:
“Comenzó entonces uno de los más espléndidos espectáculos de nuestra historia. De las villas, las aldeas y las campiñas brotaron millares de personas, armadas de palos, viejos fusiles o instrumentos de labranza, que a lo largo de caminos y veredas se encaminaron a los acantonamientos principales de la masa comunera. Lo que en un principio fue delgada fila de insurgentes se convirtió pronto en inmensa avalancha humana, sobre la cual flotaba, como una bandera, el sordo rumor de las quejas nunca oídas, de los sufrimientos no comprendidos de los desheredados, de las viejas frustraciones de un pueblo que marchaba, en apretadas montoneras, en busca de su destino. El río de la revolución acrecentaba su caudal con las aguas de millares de riachuelos tributarios.”[3]
Galán y el ejército de desposeídos que le seguía no aceptaron la capitulación y continuaron con la lucha, encabezando el ala más revolucionaria de la sublevación, es allí y sólo allí, cuando el pueblo decide tomar el destino en sus manos que podemos hablar de una revolución de los comuneros. Los criollos ricos que al principio se habían aprovechado de la situación traicionaron a Galán sabiéndolo una amenaza y lo dejaron sólo. Más adelante participarían de su juzgamiento y ejecución.
La marcha comunera, que según relatan las crónicas de la época sumaba masas de campesinos, indios y esclavos por donde pasaba, avanzó desde el Socorro con el objetivo de sitiar la capital y tomó las poblaciones de Las Cuevas, El Roble, Guaduas, Mariquita, Honda, La Mesa y Purificación (Tolima). Galán proclamó en Mariquita – entonces extensa zona minera – la libertad de los esclavos, un hecho sumamente revolucionario entonces en América, que rápidamente corrió de boca en boca y produjo sublevaciones en otras zonas mineras como Antioquia. Repartió las tierras de los latifundistas y convocó a los indígenas en Facatativá para que se unieran a la lucha y recuperaran sus resguardos. Se sabe que los Muiscas participaron ampliamente del movimiento y que levantaron reivindicaciones propias[4]. La dirección que Galán le imprimió al movimiento solucionar las bases profundas de la dominación colonial: la esclavitud, el problema agrario y la autonomía indígena. Fue un caudillo dispuesto a llevar la lucha hasta las últimas consecuencias; la victoria o la muerte, y así se verificó su derrota y su ejecución a mano de las autoridades reales.
Finalmente fue capturado y apresado, y la revuelta brutalmente reprimida. El primero de febrero de 1782 José Antonio Galán fue ejecutado, con el beneplácito de los criollos ricos que se habían beneficiado inicialmente de la insurrección. Su cuerpo fue descuartizado y los miembros colgados en las plazas de los pueblos insurgentes, como escarmiento a la población rebelde. La cabeza fue llevada al Socorro, el poblado que originó la revuelta.
Enseñanzas históricas
La revolución comunera está cargada de lecciones que bien pueden aplicarse a todas las luchas de envergadura importante posteriores en Colombia, comenzando por la guerra de independencia hasta nuestros días: la importancia crucial de aspiraciones y metas radicales, y de una dirección radical y revolucionaria.
Esas son sus falencias, y la principal de ellas fue la confianza excesiva del pueblo en los terratenientes y gamonales criollos, que no solamente abandonaron la lucha sino que traicionaron a Galán, lo que le costó la vida: este suceso que puede mal interpretarse como una simple eventualidad histórica revela de fondo profundas deficiencias en la organización popular porque demuestra que no estaba en capacidad de fundarse aun como un bloque propio y autónomo, independiente de las clases opresoras y capaz de erigirse como gobierno propio. Todo el mando principal de la revolución comunera estuvo en manos de terratenientes y notables criollos, no en manos de indios, negros o campesinos. Galán pagó muy caro el precio de su doble rebelión: rebelarse primero contra las autoridades españolas y luego contra sus jefes criollos que negociaron la insurrección.
En el departamento las ideas políticas se ubican en distintas vertientes ideológicas. Históricamente, Santander ha sido gobernado por los principales partidos políticos de Colombia: el partido conservador y el partido liberal. En la actualidad, su gobernador es Richard Aguilar Villa, y el alcalde de su capital es Luis Francisco Bohorquez.

División territorial

Santander está dividido en 87 municipios, es uno de los departamentos que más ha pocurado una conformación descentralizada por lo cual se organiza en 6 provincias regionales: Comunera, García-Rovira, Guanentá, Mares, Soto y Vélez. Para efectos gubernamentales está organizada en 8 Núcleos de Desarrollo Provincial: Guanentá, García Rovira, Comunero, Mares, Metropolitano, Vélez, Carare - Opón, Soto Norte.

Geografía

Santander ocupa en el país el cuarto lugar después de Valle por su importancia poblacional y económica. Cuenta con ochenta y siete municipios y ocupa el 2.7% del territorio nacional. Con 30.537 km², su área puede compararse con la superficie de Bélgica.
Alto de la Colorada 4.440 msnm; Páramo de la Rusia 4.320. Picacho del Ture 4.300. Páramo de Cachirí 4.220. Páramo Rico 4.200. Páramo del Almozadero 4.093. Peña de Saboyá 4.003. Menempa 3.750. Alto de Tisquizoque 3.700. Páramo de Santurbán 3.700. Alto de Tona 3.700. Páramo de Guaca 3.500. Cerro de Armas 3.400. Páramo de Encino 3.370. Páramo de Onzaga 3.361 Cerro de Tisquizoque 3.326. Mesa de Juan Rodríguez 3.050. Cerro de Peñablanca 3.002.
Las mesetas, extensiones planas grandes dentro del sistema montañoso son: Bucaramanga, Ruitoque en Floridablanca, Girón y Piedecuesta, Berlín en Tona, Barichara, Plan de Armas en el municipio de Santa Helena del Opón y la Mesa de Jéridas o de Los Santos en los municipios de Piedecuestay Los Santos.
En jurisdicción de Rionegro, sitio Galápagos, a pocos kilómetros de Bucaramanga, se encuentra el volcán más grande que hay en Santander. Está apagado y se le conoce como "El León de América". En el pasado lejano fue uno de los más violentos de que se tenga historia. El Volcán de La Teta en Matanza, sigue en importancia.
Separadas del cuerpo de la cordillera, al centro del departamento, está un conjunto de montañas de mediana elevación,la Serranía de los Yariguies. Comprende sectores de los municipios deZapatoca, Betulia, Galán, El Hato, Palmar, Simacota, Palmas del Socorro, Chima, Contratación, El Guacamayo, Guadalupe, San Vicente de Chucurí y El Carmen de Chucurí. La Cuchilla del Río Minero al sur del departamento corresponde a los municipios de La Belleza, Florián, Sucre y Bolívar.
La mayor parte de los ríos y quebradas son afluentes del Río Magdalena. Este corre de sur a norte por el costado occidental de su geografía en una longitud de 289 km.
La región el Magdalena Medio es rica en ciénagas en donde se explota pescado y son aptas para la práctica de deportes acuáticos. Las más importantes son; San Silvestre, Opón, El Tigre, y El Llanito y Chucurí en Barrancabermeja, la de Paredes en Sabana de Torres, la Torcoroma, Yarirí y la Doncella en Puerto Wilches. Todas están ubicadas a una altura promedio de 200 msnm.

Demografía

De acuerdo al censo del 2005 (datos en proceso de consolidación), el departamento posee 2.158.000 habitantes, de los cuales 971.000 son hombres y 987.000 son mujeres, de ellos 752.000 menores de edad. El 75% vive en el Área Metropolitana. La dedicación básica del santandereano es la agricultura, ganadería, comercio, minería y servicios.
El 63% de los municipios santandereanos tiene cada uno menos de 10 mil habitantes y su predominio es la economía campesina, topografía bastante quebrada ya que están ubicados en la zona cordillerana.
27 municipios tienen entre mil y cuatro mil novecientos noventa y nueve y 29 entre esta cifra y 9.999 habitantes. De ellos 6 ciudades superan los 100.000 habitantes: Bucaramanga,Floridablanca, Barrancabermeja, Girón, Piedecuesta y San Gil son los de mayor número de habitantes, en su mayoría de vocación urbana, el 80%.
278.054 habitantes viven en la pobreza y 91.071 en la miseria, el resto tiene condiciones buenas o muy buenas.
La más baja calidad de vida está en García Rovira. Casi ninguna propiedad rural llega o pasa de 10 habitantes. La más alta en el Área Metropolitana.
Wiki bmanga.jpg
Bucaramanga
Cristo del Petrolero.png
Barrancabermeja
Num.CiudadPob.Num.CiudadPob.Girón
Girón
Piedecuesta
Piedecuesta
San Gil
San Gil
1Bucaramanga526.3416San Gil106.000
2Barrancabermeja300.0007San Vicente32.000
3Floridablanca280.5628El Socorro21.275
4Girón180.2909Vélez20.375
5Piedecuesta162.91410Málaga25.648
Fuente:9